El Cristo de Burgos de la iglesia de Montserrat descansa sobre tres huevos de avestruz | Foto http://manuelblasmartinezmapes.blogspot.com.es/2008/06/iglesias-antiguas-de-madrid-iglesia-de.html
En la calle san Bernardo, en una de las capillas de la iglesia de Montserrat, a los pies del Cristo de Burgos, hay tres huevos de avestruz. Se dice que el origen de estos huevos se debe al regalo de un mercader que los trajo de África en una caja que encontró en medio del mar. El huevo, signo y símbolo de la vida, es el anuncio de la resurrección y anticipa la victoria sobre la muerte.
Este singular Cristo -con pelo natural y faldellín- de la iglesia de Montserrat daba la bienvenida o despedía a aquellas personas que llegaban o marchaban en dirección Norte, por la calle Ancha (hoy san Bernardo), hacia Burgos. Fue parada obligatoria en la entrada o salida de Madrid durante un tiempo.
NOTA: Benito Pérez Galdós , en su novela “Miau”, narra el temor que imponía esta imagen al niño Luisito Cadalso: “Había en la capilla de la derecha, conforme entramos, un Cristo grande, moreno, lleno de manchurrones de sangre, con enaguas y una melena natural tan larga como el pelo de una mujer, la cual efigie causaba tanto miedo que nunca se atrevía a mirarlo sino a distancia, y ni que le dieran lo que le dieran entraba en su capilla”.
27 marzo 2013 escrito por admin, archivado en: General
El Mogambo era un bar ubicado en el número 20 la calle del Pez, lugar de reunión de cazadores y decorado con una buena colección de trofeos de caza.
Existió desde los años 50 hasta los 80, regentado por el matrimonio formado por Serafín y Paquita y secundados, con profesionalidad, por Nico.
Allí, además de tertuliar y encontrarse con amigos, conocidos y habituales del local, se podía tomar un café o una copa, “¡con la absoluta certeza de que será lo que usted pida, hasta en los cubatas!”
Qué obrador del barrio era “el compañero del metal”?
Pedro García, artesano hojalatero ubicado en la calle de la Palma Alta, número 20, hace más de 100 años, era ‘el compañero del metal’.
A la par de vidriero y plomero, Pedro, valiéndose de las herramientas propias de su oficio y utilizando la hojalata como principal materia prima, fabricaba alcuzas, medidores, libradores, moldes, cazos, aceiteras, embudos, panillas, faroles, candiles, churreras, marmitas, vasijas, cantarillos, gárgolas, regaderas, zafras, tarros de ordeño, ríos de belén y otros productos… con habilidad, precisión y conocimiento.
(Hojalatero: Fabricante o vendedor de piezas de hojalata, según la RAE)
Los almacenes de la isla de Cuba ( calle Puebla 19, frente a San Antonio de los Alemanes)
Gestor D. Eduardo García.
Dirigidos al público femenino, este establecimiento disponía de un gran surtido de género variado traído de París :
cortinajes, visillos, chales, armiures, poplines, mantillas, velos, moquetas, grós, lasos, alfombras, etc…¡ Todo al mejor precio!
Los socios de la Sociedad Española de Excursiones, sita en la calle Ballesta nº 30. La iniciativa de poner en marcha esta sociedad surge después de la Exposición Histórico-europea de 1892, celebrada en Madrid. Sus fundadores son: el catedrático Enrique Serrano Fatigati, el militar Adolfo Herrera y el Conde de Cedillo. Sus socios siempre fueron personas de carácter honorable: Antonio Weyler, el Marqués de Lozoya, José Ramón Mélida, Joaquín de Ciria, etc.
Poco después de su constitución, apareció el primer número, en marzo de 1893, del Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, órgano transmisor de sus actividades e indisolublemente vinculado a ésta. Durante sus años de existencia, a través de las excursiones anunciadas en el Boletín, recorren pueblos, ciudades, regiones, comarcas, museos y colecciones públicas y particulares; se divulgan parajes, monumentos, obras de arte y colecciones.
El Coliseo Ena Victoria, situado en la calle del Pez, Nº 7, propiedad del general Tejeiro, ardió el 2 de enero del año 1908 …
“A las dos de la madrugada, transeúntes distinguieron llamas que salían del Coliseo Ena Victoria en la calle del Pez. Se aproximaron y comprobaron que se trataba de un incendio. El fuego comenzó por el cuarto en que se hallaba el aparato de proyecciones sin que se sepa exactamente la causa. El cine estaba hecho de madera de modo que se convirtió rápidamente en inmensa hoguera. El incendio se propagó al número 20 de la calle San Roque, a los números 5 y 12 de la calle del Pez, al café económico de La Cubana y a la iglesia de San Plácido. Las llamas fueron apagadas por los bomberos unas horas después. El coliseo quedó totalmente destruido pero estaba asegurado.”
Informaciones complementarias:
El cinematógrafo estaba instalado en el solar que antes ocupó el convento de San Plácido, cuya comunidad tenía arrendado dicho terreno al General Tejeiro. Muchas personas estuvieron presentes durante el incendio. Entre ellas destacamos:
- Federico Soteras, dependiente de El Globo: formó parte de los transeúntes que descubrieron el incendio
- Manuel Cano Miralles, el sereno de la calle de San Roque: uno de los primeros en advertir el incendio
- Miguel Hernández, el guarda local. Es llamado por Manuel Cano Miralles. Intentan apagar el incendio pero no lo consiguen porque las mangas de riego al interior del local no funcionan.
- El puesto de incendios de la calle de Jesús del Valle
- Bomberos de los alrededores
- Autoridades gubernativas y municipales como el Comisario General
- Vecinos: en particular Jesús Covero que salvó dos niños durmiendo en la calle del Pez n°5.
NOTA: trabajo colectivo realizado por los estudiantes del Master 2 del Departamento de Lenguas Románicas de la Facultad de Idiomas de la universidad Lumière-Lyon 2 bajo la dirección de Jean-Claude Seguin que abarca la cronología 1897- 1912.
22 diciembre 2012 escrito por intropia, archivado en: movida
El primer disco del grupo de la pre-movida madrileña la “Romántica Banda Local” grabado en 1978.
En esta grabación estaba incluida la popular canción: No me gusta el rock:
“Sombra, mi hermano era una sombra; transeúnte fiel de las sombras del tejado aquel.
Él, exiliado a voluntad con el gato del vecino, convencido de que a Occidente le huelen los pies
Es su antigrito preferido: No me gusta el rock, no me gusta el rock: ¡que me den música country! “
Ubicada a la altura de la calle de San Bernardo 42, esquina con la calle del Pez, se encuentra la cafetería ‘Dos Passos’, que recuerda al novelista y periodista norteamericano John Doss Passos (1896-1970, autor de Manhattan Transfer o de Los Años Inolvidables), quien estuvo varias veces en Madrid y que recorrió las calles del barrio.
Desde los años 70 por este local han pasado vecinos, artistas, funcionarios… que degustan, entre otras cosas, sus exquisitos pinchos de tortilla de patatas.
Eduardo Haro Tecglen, en su libro de memorias “El niño republicano”, nos cuenta:
“Durante casi la mitad de los años de mi vida he ido a la calle de la Madera /calle san Roque: el mismo edificio.[...] En ese edificio estuvieron los dos primeros periódicos de mi vida: La Libertad, donde trabajaba mi padre; Informaciones, que fue el mío. Los dos fueron de Juan March; uno de izquierdas, otro de derechas, para defenderse mejor.
[...] Calle de la Madera, de San Roque, Luna, Corredera…El olor a chocolate del Indio, donde hasta hace poco estaba en el escaparate el inmenso molino dorado donde se hacía; el queso y el jamón de las tiendas especiales. El Convento de san Plácido…”
Carpetania es un colectivo de profesionales, licenciados en Historia, Arte y Humanidades, habilitados como Guías de turismo y especializados en paseos urbanos, rutas temáticas, recorridos históricos, literarios y visitas guiadas a museos de Madrid. Si quieres conocer sus actividades, entra en www.carpetaniamadrid.com, donde podrás contratarlos, o envíales un e-mail a correo@carpetaniamadrid.com